Historia Tercera Escuela de Sakura

 

Sensei Alfonso Román

La Historia del Dojo Sakura San es el camino que ha seguido Alfonso Román durante su vida en las artes marciales.

Su interés por las artes marciales comenzó en la década de los 70, pocos años después del asentamiento de la comunidad americana en la Base Naval de Rota, y se desarrolla a través de Armando y Edy, unos filipinos nacionalizados americanos que vinieron destinados a servir en la Base Naval por esas fechas.

A Alfonso le surge curiosidad e inquietud por la forma de entrenar de Armando y Edy. El principal estilo que desarrollaban era el Kokondo. Ellos fueron los que le ofrecieron la oportunidad de iniciarse y entrenar a Alfonso.

Tras la marcha de sus primeros maestros, Alfonso siguió con su entrenamiento y formación vinculándose con la Asociación del Sensei Mimoun Boulahfa de Sakura Take Kan, hasta conseguir convertirse en Sensei.

Para el desarrollo y difusión de su pasión funda en los años ochenta la Asociación Cultural de Artes Marciales, Sakura San, de la que se hace responsable.

A comienzos de los ochenta abre su propio Dojo Sakura San en el Edificio "La Terraza" sito en la zona de Rota conocida como "El Molino" y posteriormente se trasladó a un nuevo local en la calle Carlos V.

Fueron años de duro trabajo y muchas horas de "entreno" cuyo resultado fue la consolidación, tras muchas entradas y salidas, de un sólido grupo de amigos amantes de la filosofía y artes marciales orientales.

A lo largo de los años las enseñanzas del Sensei basadas en el respeto, la constancia, el esfuerzo, el coraje, la integridad y la cortesía impregnan a sus alumnos profundamente, convirtiéndose en una forma de entender la vida y la convivencia.

Seidokan

El Dojo ha funcionado todos estos años como una casa común, para el intercambio de conocimientos y técnicas, ofreciendo también la oportunidad para conocer y trabajar con otros maestros.

Ya en los 90, se trasladó a la actual sede en Avda. Mª Auxiliadora donde continúa su labor.

Interpretación Filosófica Del Nombre

Sakura

Representa la Belleza y la Muerte.

En la flor del cerezo, la belleza y la muerte se suceden de manera muy rápida.

La Belleza aparece como símbolo de la Vida. El estudio y la práctica de las Artes Marciales se basa en el instinto de su preservación.

La Muerte, de alguna manera implícita en el concepto anterior, pero con connotaciones contrarias, tiene una presencia implícita en todos los gestos de la vida cotidiana.

Al encauzar éstos, en busca de la Paz Interna, provocamos que en todo momento nuestros comportamientos estén de acuerdo con las leyes de la Naturaleza y del Universo; no como algo que va ha ocurrir, sino como algo que ocurre. O sea, es un sentimiento real.

Podemos hacer aquí alusión a un precepto Samurai, que dice :

“No tengo ni Vida ni Muerte. Yo hago eterna la Vida y la Muerte.”

San

Significa la tercera escuela Sakura.